Puestas a tierra en bandejas portacables: claves para una instalación segura
Las puestas a tierra son uno de los elementos más críticos en cualquier instalación eléctrica, especialmente en entornos industriales y centros de datos, donde la continuidad del servicio y la seguridad no admiten fallos.
Aunque muchas veces se presta atención al cableado o a los equipos, el sistema de canalización también juega un papel fundamental. En este sentido, las bandejas portacables no son solo un soporte físico, sino un elemento activo dentro del sistema de puesta a tierra.
Una mala ejecución en este punto puede generar riesgos eléctricos, fallos en equipos sensibles o incluso comprometer la seguridad de las personas.
Por qué son importantes las puestas a tierra en bandejas portacables
El objetivo principal de las puestas a tierra es garantizar que cualquier corriente de defecto o fuga se derive de forma segura hacia tierra, evitando tensiones peligrosas en la instalación.
Cuando hablamos de bandejas portacables, esto implica que:
- Deben mantener una continuidad eléctrica a lo largo de todo el sistema
- Deben estar correctamente conectadas al sistema de tierra
- Deben evitar puntos de alta resistencia que interrumpan el flujo de corriente
Si esta continuidad no está garantizada, pueden aparecer diferencias de potencial entre tramos de la bandeja, generando riesgos tanto para la instalación como para los operarios.
Continuidad eléctrica en bandejas portacables
Uno de los aspectos más importantes en las puestas a tierra es la continuidad eléctrica del sistema.
En instalaciones con múltiples tramos de bandejas, uniones deficientes o sistemas que dependen de accesorios externos, es fácil que aparezcan puntos débiles donde la resistencia eléctrica aumenta.
Esto puede provocar:
- Pérdida de eficacia en la derivación de corrientes de defecto
- Aparición de tensiones no deseadas
- Riesgo de descargas o interferencias en equipos
Por eso, el diseño del sistema de unión entre tramos es fundamental. Soluciones como las bandejas portacables EASYCONNECT® permiten asegurar la continuidad eléctrica sin elementos adicionales, aportando una mayor fiabilidad a lo largo del tiempo.
Errores habituales en las puestas a tierra
En muchas instalaciones, los problemas no vienen de la teoría, sino de cómo se ejecuta el montaje en obra.
Algunos de los errores más habituales son:
- No asegurar la continuidad entre tramos de bandeja
- Depender exclusivamente de puntos de conexión aislados
- No realizar conexiones a tierra periódicas a lo largo del recorrido
- Utilizar sistemas de unión que generan resistencias de contacto elevadas
Estos fallos pueden pasar desapercibidos inicialmente, pero con el tiempo derivan en problemas de seguridad o funcionamiento.
Recomendaciones para una instalación segura
Para garantizar que las puestas a tierra cumplen su función, es importante tener en cuenta una serie de buenas prácticas desde la fase de diseño:
- Asegurar la continuidad eléctrica en todo el sistema de bandejas
- Realizar conexiones a tierra periódicas, especialmente en tramos largos
- Minimizar el número de elementos que puedan introducir resistencias de contacto
- Utilizar sistemas de unión fiables y estables en el tiempo
- Verificar la instalación mediante mediciones tras el montaje
En infraestructuras críticas, estos aspectos no son opcionales, sino parte esencial del diseño.
Más allá de la normativa
Las puestas a tierra no solo responden a un requisito normativo, sino a una necesidad real de seguridad y fiabilidad.
Normativas como la IEC/UNE-EN establecen criterios claros sobre continuidad eléctrica y protección, pero el verdadero reto está en trasladar esos requisitos a la realidad de la instalación.
En este contexto, el sistema de bandejas portacables deja de ser un elemento pasivo para convertirse en una parte clave del comportamiento eléctrico global de la infraestructura.
Conclusión
Una instalación segura no depende únicamente de los equipos o del cableado, sino de cómo se integran todos los elementos del sistema.
Las puestas a tierra en bandejas portacables son un ejemplo claro de ello. Una correcta ejecución garantiza la seguridad, protege los equipos y asegura el funcionamiento de la instalación a largo plazo.
Porque en infraestructuras críticas, los detalles que no se ven son los que marcan la diferencia.




